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Marcha por restos históricos:
El Ferrocarril de Villaluenga-Yuncler a Algodor

 Texto y Fotografía: Marino Uriel
 
Este recorrido comienza en la estación de Villaluenga-Yuncler (línea de Madrid a Valencia de Alcántara), siguiendo el ramal que se dirige a la cementera Asland y su continuación hasta la unión con el antiguo Ferrocarril Madrid - Ciudad Real a la altura de la estación de Villaseca y Mocejón. Desde allí proseguiremos por el antiguo trazado hasta alcanzar la estación de Algodor.
 

HISTORIA DEL FERROCARRIL

La Compañía cementera Asland solicitó la concesión de la línea con el fin de facilitar el movimiento de sus productos y darles salida a través de la conexión con las líneas de Madrid - Cáceres en la estación de Villaluenga-Yuncler y Madrid - Ciudad Real en la de Villaseca y Mocejón. La concesión fue otorgada en 1926 al amparo de la Ley de Ferrocarriles Secundarios y Estratégicos de 1908 y el Real Decreto de 1924, sobre auxilios a las industrias, construyéndose sin subvenciones ni garantías de interés por cuenta del Estado.

Con una longitud de 13 Km, montada en vía única con carril de 12 m y 45 Kg/m y estaciones intermedias en fábrica de cementos Asland y Villaseca-Pueblo con un apartadero a la entrada a la fábrica (instalaciones) y otro para la explotación de una cantera detrás de la fábrica, no presentó grandes obstáculos durante su construcción.

Su puesta en servicio se inició en 1927 con dos locomotoras 0-4-0-T contratadas a Babcok & Wilcox en 1925 y numeradas en la cementera como 1 y 2. Más tarde, en 1929, se recibió otra del mismo tipo y fabricante que recibió el número 3. Los vagones, descubiertos y de dos ejes, se construyeron por la Material en 1917con los números del 1 al 10, 16 y NF 11 a 15. La línea pasó a ser explotada por Oeste y años más tarde por Renfe.

Aparte de los trenes de mercancías de la cementera, se realizaban servicios de viajeros con vagones de dos ejes, entre Villaluenga y Algodor; uno de ida por la mañana y otro de vuelta por la tarde. Este servicio fue suprimido en tiempos de Renfe en 1962, quedando exclusivamente para mercancías hasta principios de los años 90 que fue reemplazado por camiones.

El tramo de 5 kilómetros entre Villaseca-Mocejón y Algodor corresponde a la antigua línea Madrid-Ciudad Real que se construyó por concesión de 1876 otorgada a la misma Compañía del Ciudad Real-Badajoz. Las obras comenzaron inmediatamente y con gran celeridad se terminaron los 176 Km de la línea a principios de 1879. en 1880 fue anexionada a MZA.

Contaba con 22 estaciones en su recorrido, destacando Getafe-Badajoz y Algodor y como obras más importantes el puente metálico sobre el Guadiana en las proximidades de Ciudad Real. Fue desmantelada en 1989 para la construcción del AVE Madrid-Sevilla, quedando en servicio solo el tramo referido.

En la actualidad ambos tramos configuran la línea 522, Villaluenga-Yuncler - Algodor de Renfe. La línea está infrautilizada, ya que solamente es utilizada por los trenes de fuel que suben desde Algodor para alimentar la central de Aceca, las circulaciones especiales que entran a los talleres de la Sagra para su mantenimiento y cuando por incidencias en la línea de Andalucía o la de Cáceres, las circulaciones son desviadas por Algodor.

En cuanto a la estación de Algodor, da servicio a los regionales Madrid – Toledo, quedando como cabecera de línea al estar clausurado el servicio por ferrocarril entre Algodor y Toledo por la construcción del nuevo acceso ferroviario en alta velocidad a la capital regional.

NUESTRA RUTA

El día amaneció claro; la mañana prometía. El grupo integrante de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Toledo subió a los coches y se dirigió con el camino reflejado en sus caras al punto de partida situado en la estación de Villaluenga-Yuncler, dispuestos a recorrer la línea.

Después de las presentaciones y las charlas oportunas a los agentes de la estación y sin que estos comprendieran muy bien nuestra "locura", iniciamos el recorrido. Nada más tomar contacto con el ramal, nos dimos cuenta de la gran diferencia de estado entre esta línea y la de Cáceres. Su armamento estaba completamente desfigurado, su alineación y asentamiento daban pena. Las traviesas se encontraban completamente descolocadas, podridas y sin saber si sujetaban al carril o éste a ellas. Las malas hierbas se habían apoderado de toda la plataforma.

Seguimos caminando hacia las instalaciones de Asland, siempre con una ligera rampa. Con el clásico sonido de las traviesas mal asentadas, las instalaciones se recortaban a lo lejos. Después de describir una curva a la derecha, nos topamos con la señal mecánica de avanzada con un aspecto fantasmal y de abandono. Las vías estaban cubiertas por una gruesa capa de cemento acumulado durante años de explotación.

Después de hacer las fotos de rigor, abandonamos las instalaciones, donde el trazado presenta una curva a la izquierda, tras dejar el descargadero de trenes tolvas que en su día llegaban hasta el mismo. Una vez pasada la curva, nos encontramos con otra señal mecánica de avanzada de los trenes procedentes de Villaseca-Mocejón. Esta vez el trazado está en pendiente bastante acusada, repitiéndose el lamentable estado de conservación. A mano izquierda se aprecia el resto de un apartadero que se dirige a la gran montaña de la cementera. La vía está flanqueada por un paraje de tierras de secano y su aspecto es como corresponde aun ferrocarril industrial, esta vez en recta.

A medio camino, entre las instalaciones y la estación de Villaseca y Mocejón, después de dejar atrás una gran curva a la derecha y una contracurva sobre terraplén y siempre en pendiente, llegamos al P.K. 9.8, donde nos espera el apeadero de Villaseca con el edificio pintado de blanco, completamente abandonado, que sirve de refugio para los pastores de turno, en donde nos dimos un pequeño descanso, comentando entre nosotros los pormenores del trayecto recorrido y “regañando” a los que se quedaban detrás del grupo, o a los que estaban por delante unos cienos de metros.

Abandonamos el apeadero, siempre en pendiente. La línea describe una suave curca a la izquierda. Según avanzamos se van haciendo más nítidas las siluetas de la central térmica de Aceca, al frente y las instalaciones de los talleres AVE de La Sagra a la izquierda; la estación de Villaseca y Mocejón se destaca al fondo a la derecha entre el secano. La línea enfila una recta, al final de la cual se divisa la señal de avanzada de la estación que para entrar en ella, la vía describe una curva a la derecha hasta enlazar con lo que queda de la antigua línea Madrid-Ciudad Real a al altura de la carretera TO-420. En la estación P.K. 13 y P.k 58 de la antigua directa, repusimos fuerzas con el bocadillo de tortilla.

Al reiniciar la marcha, lo primero que encontramos a unos 300 m es la entrada a la playa de vías de la central térmica. A partir de este punto, la línea discurre en pendiente atravesando el Tajo 200 m más abajo.

Ante nosotros un impresionante puente metálico de 133 m (P.K. 58,500) apoyado sobre dos pilas centrales. Pensar que tenemos que cruzarlo nos produce una considerable inquietud al ver el río tan ancho y profundo; la sensación de vacío y el clásico sonido metálico se metió en nuestro cuerpo con una mezcla de emoción y respeto. Una vez salvado el río, la línea se asienta en un terraplén en curva a la derecha, enfilando una larga recta con plataforma pegada al terreno.

En este tramo de la línea, se nota una mejor conservación que la traída desde Villaluenga; la vía está formada por barras soldadas de diferentes largos, con los empalmes distribuidos indistintamente, los carriles son de los años 40 y 50, de 45 Kg/m; las traviesas están mejor asentadas, con un mejor estado de conservación todo el conjunto de la plataforma. Seguimos avanzando hacia Algodor, siempre con una suave bajada. Esta vez las huertas y maizales son nuestros compañeros de viaje. La recta se nos hizo más larga que sus casi 13 Km. Al final distinguimos la señal mecánica de avanzada de Algodor y al fondo sus instalaciones. Tras doblar una curva a la derecha, ante nosotros ¡Algodor!

Lo primero que se ve es su clásico puente de señales mecánicas y su gran playa de vías, 12 en total. Destaca su edificio de viajeros y servicios, de una gran solera, como corresponde a una estación de la importancia que sus tiempos tuvo, situada en el P.K. 62 de la Directa y a una altura sobre el nivel del mar de 467,9 m según reza la placa. Sus largos andenes para el servicio de viajeros (ya no tantos) están cubiertos por una marquesina metálica, dejando el resto de las vías para el trasiego de vagones y paso de mercancías (ya muy pocos). A continuación del edificio y tras un pequeño jardín se alinean paralelas a las vías las casas del poblado obrero, con el que contaba en su día esta estación, sin faltar su correspondiente capilla, con su correspondiente Virgen que todos los años, en septiembre, realiza su salida procesional por el entorno de la estación.

La estación esta configurada longitudinalmente sobre el eje de la línea a Castillejo-Añover. Según se entra procedente de Villaseca-Mocejón, a su izquierda tiene entrada la línea a Toledo procedente de Castillejo-Añover; paralela a esta y a su izquierda se encuentran dos vías; una da servicio al descargadero de vagones tolva de pirita que se amontona mediante máquinas en una gran explanada para su distribución a las cementeras con camiones. La otra vía da acceso a los cocherones y a la placa giratoria que en su día se empleaba para invertir la Mikado del Tren de la Fresa antes de construirse el triángulo de Aranjuez.

Su gran playa de vías está prácticamente infrautilizada, muy lejos de aquellos tiempos donde le movimiento de trenes era constante. Es de destacar que su caseta de enclavamientos controlaba todas las señales y cambios incluido el próximo paso a nivel, mediante un sistema hidráulico, similar al que en su día se encontraba en la estación de Atocha o Villaverde-Bajo. Esta caseta de origen italiano, era la única que quedaba en España en servicio en el momento de realizar este recorrido. Actualmente puede contemplarse en el Museo del Ferrocarril de Delicias.

Siguiendo hacia Toledo, una vez pasado el puente de señales, las vías se bifurcan en dos salidas bien diferenciadas; la recta se dirige a Toledo mientras que la de la izquierda era la antigua línea a Ciudad Real que cruzaba el río Algodor sobre un puente metálico de un solo tramo de 24 metros de luz.

 
FOTOGRAFÍA

   

 

 

Salida de Villaluenga   Instalaciones de Asland 

Bifurcación de Villaseca

Plataformas con diploris  

En Villaseca y Mocejón

                 

       

Puente metálico sobre el río Tajo   Estación de Algodor

Caseta de
enclavamiento

Placa y depósito de locomotoras   Puente de señales lado Toledo
                 
       
Salida Toledo y Ciudad Real   Puente sobre el
río Algodor

Subida hacia Ablates

     
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